¿Sientes?

La mente sigue en Camino, incluso cuando el cuerpo ya paró
El cuerpo se desploma, vencido, pero una energía inquieta te recorre la espalda. Detrás de los párpados cerrados, el paisaje no se apaga: sigue el crujir mental de la gravilla, la curva interminable ...

La magia en lo que no ves
En el Camino, un sorbo de agua de un arroyo o el crujir de las hojas bajo los pies se convierten en pequeños milagros. Lo cotidiano se transforma en extraordinario cuando aprendes a mirarlo con atención...

Acto de rebeldía
El peregrino que abandona su negocio para caminar sin prisa descubre algo profundo: el placer de respirar sin agenda. No es ocio, ni pereza. Es un acto de rebeldía contra la...

Lo que no pesa en la mochila
El peregrino sabe que la carga más densa no cabe en el morral. No son los calcetines de repuesto ni la cantimplora, sino las preguntas que llevan años rebotando en el pecho...

El tiempo que no tiene prisa
En la vida cotidiana, el tiempo se mide en minutos, en plazos, en notificaciones que no esperan. Pero hay espacios —como esos momentos dedicados al cuidado personal— donde el tiempo se desacelera.


